Cajas fuertes

cajas fuertes

Una caja de seguridad es una alternativa práctica para proteger lo que nos importa de las manos ajenas.

La imagen convencional de las cajas fuertes puede remitir a alguna institución bancaria, hoteles o empresas, sin embargo, existen por igual aquellas para uso en el hogar y que pueden estar al alcance de muchas personas; baste recordar que no únicamente son útiles para proteger dinero, joyas o documentos importantes, pues posiblemente en casa tengamos objetos cuyo valor no es tanto económico sino sentimental.

De este modo, una caja fuerte o de seguridad es una alternativa práctica para proteger lo que nos importa de las manos ajenas; asimismo, se pueden adquirir en diferentes tamaños y adaptarse a cada necesidad porque además del robo se pretende evitar el deterioro de los objetos o valores, aislados del exterior y los elementos, hay algunas que incluso tienen control de temperatura y humedad para así conservar determinados productos.

Diferentes modelos

Por supuesto, es conveniente informarse acerca del producto que se desea adquirir, las cajas de seguridad se comercializan en diferentes tamaños y modelos que se distinguen de acuerdo con la forma en que se instalan –sean para empotrar o sobreponer– o el sistema de apertura que emplean –mecánico o electrónico–; en el primer caso, las cajas de empotrar se pueden encajar en un muro o en el suelo, y el frente puede ser completamente plano.

Por otra parte, hay también cajas pequeñas, que no se fijan a ninguna superficie pero se pueden transportar; además, a pesar de fabricarse habitualmente en acero o demás aleaciones, eso no limita para que algunos equipos ofrezcan protección en caso de incendios para garantizar que documentos valiosos y otras pertenencias se preserven. 

 Cerraduras y códigos

Por lo que respecta al sistema de apertura, se encuentran en el mercado cajas de combinación mecánica, que requieren una contraseña numérica que se introduce girando una rueda (o más), así como de combinación electrónica, en las que se teclea la clave en un tablero; en ambos casos, las cajas se abren con una llave especial.

En ese sentido, existen múltiples tipos de cerraduras para cajas fuertes destinadas al hogar; las más sencillas pueden utilizar llaves, pero otras poseen cerraduras de “código secreto” (tanto mecánicas como electrónicas); una llave puede tener el inconveniente de ser un elemento material que necesita custodiarse de modo adecuado (si se pierde, la caja no cumple más su propósito), de ahí que los sistemas de código secreto, por la sencillez del mecanismo, son las preferidas por los consumidores.

 Decisiones importantes

Debe tenerse en cuenta que el precio de las cajas fuertes para el hogar depende de su tamaño y características constructivas, algunas incluso pueden conseguirse de segunda mano; así, el costo de un modelo pequeño puede oscilar entre los 350 y los mil 500 pesos (lo que depende de su sofisticación), por lo que se recomienda tener en claro las necesidades de espacio, protección y, sobre todo, el presupuesto.

Al final, lo preponderante es que el dispositivo cumpla con preservar las pertenencias de manera conveniente y de acuerdo con las posibilidades de cada quien; no se trata de una decisión que carezca de importancia y, por eso, el interesado necesita darse la oportunidad de pensar en la seguridad de sus pertenencias, y una caja fuerte es de ayuda para la tranquilidad de cualquiera que desee resguardar sus caras posesiones adecuadamente.

 Para que lo tomes en cuenta

-La ubicación es muy importante; por ello, antes de adquirir un modelo u otro, hay que tener claro dónde se colocará para asegurarse de que las medidas de la caja se ajusten a su sitio, que no debe ser un espacio convencional, porque cuanto más escondida esté, más difícil será de encontrar.

-Si se va a empotrar la caja en una pared, se requiere considerar el grosor del muro o, de ser posible, llevar a cabo la obra en un pilar, que tendrá mayor anchura y resistencia.

-Otra manera de esconder una caja fuerte es bajo suelo falso.

-Asimismo, el mercado provee de opciones para camuflar una caja para que pase inadvertida, así como diferentes modelos que se “adaptan” a un escondite.

Hay que tener claro el espacio donde quiere colocar la caja fuerte. Además, hay que buscar una que se adecúe a sus necesidades

 

Fuente : Informador